Contraataque

TELEOPERADOR (TO): ¿Dígame?

TELEFÓNICA (TIMO): Buenos días, ¿podría hablar con el titular de la línea?

TO: Soy yo mismo.

TIMO: ¿Me dice su nombre, por favor?

TO: Teleoperador, El Teleoperador.

TIMO: Señor Teleoperador, le llamo de Telefónica para ofrecerle la promoción de instalar una línea adicional en su casa, donde usted tendrá derecho a...

TO: Disculpe la interrupción pero, exactamente, ¿quién es usted?

TIMO: Mi nombre es Judith Maciel, de Telefónica, y estamos llamando...

TO: Judith, discúlpeme, pero para nuestra seguridad me gustaría comprobar algunos datos antes de continuar la conversación, ¿le importa?

TIMO: ... No hay problema, señor.

TO: ¿Desde qué teléfono me llama? En la pantallita del mío sólo pone "número privado".

TIMO: 1004.

TO: ¿Para qué departamento de Telefónica trabaja?

TIMO: Telemarketing Activo.

TO: ¿Usted tiene número de trabajadora de Telefónica?

TIMO: Señor, discúlpeme, pero creo que toda esa información no es necesaria...

TO: Entonces tendré que colgar porque no tengo la seguridad de hablar con una trabajadora de Telefónica.

TIMO: Pero yo le puedo garantizar...

TO: Además, yo siempre estoy obligado a dar mis datos a toda una legión de empleados siempre que llamo a Telefónica para algo.

TIMO: Está bien, mi número es 34591212.

TO: Un momento mientras lo verifico, no se retire, Judith.

Dos minutos después:

TO: Un momento, por favor, no se retire, Judith.

Cinco minutos después:

TIMO: ¿Señor?

TO: Sólo un poco más, por favor, nuestros sistemas están lentos hoy.

TIMO: Pero... Señor...

TO: Si, Judith, gracias por la espera. ¿Cuál era el asunto de su llamada?

TIMO: Le llamo de Telefónica. Estamos llamando para ofrecerle nuestra promoción Línea Adicional, en la que usted tiene derecho a una línea adicional. ¿Usted estaría interesado, Sr. Teleoperador?

TO: Judith, voy a tener que pasarle con mi mujer, porque es ella quien decide sobre la alteración o adquisición de planes de Telefónica. Por favor, no se retire.

Coloco el auricular del teléfono delante de un altavoz de la cadena de música y pongo el CD de "Caribe Mix 2004" con el Repeat activado. Sabía que algún día esa basura sería útil. Después de sonar el CD entero mi novia atiende el teléfono:

NOVIA: Disculpe por la espera, gracias. ¿Me puede decir su teléfono? En la pantallita del mío solo aparece "número privado".

TIMO: 1004.

NOVIA: ¿Con quién estoy hablando?

TIMO: Judith.

NOVIA: ¿Judith qué más?

TIMO: Judith Maciel -seguramente, a estas alturas, ya demostrando cierta irritación en la voz-.

NOVIA: ¿Cuál es su número de trabajadora de Telefónica?

TIMO: 34591212.

NOVIA: Gracias por la información. ¿En qué puedo ayudarle?

TIMO: Le llamo de Telefónica. Estamos llamando para ofrecerle nuestra promoción Línea Adicional, en la que usted tiene derecho a una línea adicional. ¿La señora estaría interesada?

NOVIA: Ajá, entendido. Voy a abrir una incidencia y a la mayor brevedad posible nos pondremos en contacto con usted para darle una respuesta. ¿Puede anotar el número de incidencia, por favor?... ¿Hola?... ¿Hola?

TIMO: tu-tu-tu... tu-tu-tu...
La historia no es mía, sólo la he personalizado. Me la han enviado Wendigo y Pepe Dorro. Gracias a ambos. Parece ser un e-mail de origen (creo) argentino que anda dando la vuelta al mundo.

¡Atención, concurso! Premio Colleja de Oro al primer idiota que se sienta ofendido por esta coña.

Si no puedes vencerles, hace falta más gente

En China hay muchos ciclistas y muchos coches, pero pocos semáforos. Por eso muchas veces los ciclistas no pueden atravesar los cruces que no están regulados y se quedan a un lado esperando. Pero estamos hablando de China, ¿sabes?, así que cuando digo que hay "muchos ciclistas" quiero decir la rehostia de ciclistas. Se amontonan a un lado del cruce como el colesterol en tus arterias. Se juntan docenas y docenas. Cuando son suficientes como para impresionar a los conductores, se echan al asfalto y usan la fuerza del grupo para parar el tráfico y pasar. Metafórico, ¿verdad?

En 1992 Ted White rodó el documental Return of the Scorcher sobre la presencia de la bicicleta como medio de transporte en diferentes partes del mundo, y en el que se recoge la escena anterior. En ese documental, el diseñador de bicicletas George Bliss utilizaba la expresión critical mass para referirse a esa cantidad de ciclistas suficiente para imponerse a los coches. Pues bien, poco después en San Francisco surgió una convocatoria bajo el nombre de Masa Crítica que animaba a los ciclistas a tomar las calles. Sin más. Oficialmente no había ninguna reclamación, aunque se propugnaba un mayor uso de la bicicleta, más carriles bicis, fomento del deporte, etc.

La iniciativa tuvo éxito, fue a más y ya llevan catorce años. Tanto fue así, que en 1999 el propio Ted White hizo una segunda parte de su documental titulada (No bloqueamos el tráfico) ¡Somos tráfico!, que era uno de los eslóganes más repetidos en las concentraciones... y su principal arma. Porque las masas críticas (joder, con el nombrecito) no son manifestaciones, es decir, que no hay que pedir permiso a la autoridad competente (aquí, las Delegaciones del Gobierno) para organizarlas; simplementes somos ciudadanos circulando en bicicleta. Cientos, sí, pero es que también somos tráfico.

No hay página web oficial, aunque www.critical-mass.org podría serlo; tiene enlaces a documentos, artículos y organizaciones convocantes de todo el planeta. La que viene a ser delegación en España es www.masacritica.info. También hay un buen artículo en la Wikipedia. En ellas están las fechas de las convocatorias mensuales que se hacen en todo el planeta. En España las hay en, entre otras, Salamanca, Barcelona, Burgos, Granada, Sevilla, Valencia, Santiago de Compostela, Bilbao y, por supuesto, Madrid.

En Youtube he encontrado vídeos de las concentraciones de San Francisco, Boston, Chicago, Pittsburgh, Nueva York, Toronto, Sao Paulo, Angers (Francia), Londres, Vilnius (Lituania), Milán, Basel (Suiza), Budapest y más. Aquí os dejo uno de Nueva York de hace un par de meses, donde se ve a los ciclistas circulando por el tunel de Park Avenue:


En marzo estuve en la concentración de Madrid. Así a ojo, calculé unos 400 ciclistas más algunos patinadores, entre ellos un señor de más de 70 años con patines en línea que fue todo el tiempo en cabeza abriendo camino e incluso haciendo posturas. Desde Cibeles subimos hasta Colón, giramos a Génova y seguimos recto hasta la calle San Bernardo. En algunos tramos llegábamos a ocupar tres carriles, dejando solo uno para los coches. Y estamos hablando de un día laborable, ya que en Madrid se celebra el último jueves de mes. Un pifostio de tráfico, vamos, pero es que también somos tráfico.

Al poco tiempo aparecieron dos motos de la Policía Municipal, se acercaron a uno de los organizadores y le preguntaron de qué iba aquello. El tipo les respondió que nada, que simplemente estábamos paseando. Y como no te pueden prohibir circular, pues no te pueden prohibir circular, porque también somos tráfico. Así que se limitaron a ir uno en cabeza y otro en la cola para prevenir problemas. Íbamos con escolta policial. Yo me despedí pasadas las 22h en la Plaza Mayor, pero ellos seguían camino de Gran Vía.

Como reivindicación me gusta. Como tocada de huevos me encanta, ya me conocéis. Tanto es así que si algo eché en falta fue más mala leche a la hora de decidir el recorrido. Yo me habría quedado dando vueltas arriba y abajo de Cibeles a Colón, por ejemplo, o habría tirado por los túneles que comunican la Castellana con Av. de América, a montar un atasco de verdad. Y tranquilitos, claro, que ninguna ley me obliga a ir en bicicleta como un loco.

De todas formas, la bajada por San Bernardo con todo el único carril para nosotros oyendo pitar a los coches estuvo muy bien, y verlos pasar con cara de mala leche por el único carril libre de Génova, Sagasta y Carranza, también. Sólo nos echábamos a un lado para dejar pasar a los autobuses de le EMT, ¿me seguís?

La próxima en Madrid, como siempre, será el último jueves del mes, día 25 a las 20:00, en Cibeles frente al edificio de Correos. Allí nos vemos.